
A menudo los adultos idealizamos la infancia, considerando que es una edad sin problemas, olvidando las complicaciones que acompañan al crecimiento.
Los niños expresan su malestar por medio de síntomas como :
- Problemas en el aprendizaje y la escolaridad.
- Problemas de convivencia en el entorno familiar.
- Trastornos del sueño, miedos.
- Trastornos de la alimentación, hiperactividad.
- Dificultades en la relación con otros niños de su edad, timidez, agresividad.
