
Vivimos en una sociedad de consumo muy despersonalizada en la que no resulta fácil tener una buena calidad de vida, vivir a gusto con uno mismo y con los demás.
- Dificultades laborales, a la hora de encontrar trabajo o mantenerlo.
- Problemas en las relaciones sociales y familiares.
- Dificultades para mantener vínculos estables.
- Dificultades en las relaciones sexuales.
- Conflictos con el propio cuerpo como dolores o alteraciones persistentes.
- Depresiones, fobias, trastornos del sueño, etc..
